El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Las claves sobre las nuevas acusaciones de acoso sexual contra Joe Biden en Estados Unidos

Tara Reade, una mujer de 56 años que trabajó como asistente para Biden en los noventas, segura que en algún momento durante la primavera de 1993, el candidato demócrata abusó sexualmente de ella. La presión sobre la campaña del exvicepresidente aumenta a seis meses de las elecciones.

30 de abril de 2020 - 06:18 p. m.
Joe Biden, de 77 años, ha sido acusado por varias mujeres de haber abusado de ellas. / AFP
PUBLICIDAD

El año pasado, ocho mujeres acusaron al exvicepresidente de EE.UU. Joe Biden de tocamientos, besos o abrazos inapropiados. En plena era del #MeToo, estas acusaciones no fueron suficientes para que descarrilara la campaña de Biden, ahora virtual candidato demócrata a la Casa Blanca.

Una de esas mujeres, Tara Reade, ha redoblado ahora su acusación contra Biden con un supuesto abuso sexual ocurrido en los años noventa, un escándalo que persigue al exvicepresidente a falta de seis meses para las elecciones presidenciales. Estas son las claves del caso.

Puede leer: El silencio de los demócratas ante las acusaciones de acoso sexual contra Joe Biden

 

¿Quién es Tara Reade? Tara Reade es una mujer de 56 años que entre diciembre de 1992 y agosto de 1993, cuando tenía 29, trabajó como asistente para Biden, encargada de coordinar a los becarios que trabajaban en la oficina del entonces senador. Ahora vive en California.

  La acusación Reade asegura que en algún momento durante la primavera de 1993, Biden abusó sexualmente de ella. Según su relato, ella y Biden estaban solos en un edificio de oficinas del Senado cuando el entonces senador la acorraló contra una pared, la manoseó por debajo de la ropa y la penetró con sus dedos.

La mujer hizo pública la denuncia en una entrevista en el podcast de la periodista Katie Halper después de que los principales medios estadounidenses ignoraran, según ella, sus intentos de contactar con ellos.

Le recomendamos: Hillary Clinton apoya a Joe Biden en la carrera presidencial 

 

Los testimonios Dos amigos de Reade han corroborado ante medios estadounidenses que la mujer les había contado el episodio vivido, a uno en 1993 y al otro en 2008. El hermano de Reade también ha dicho que sabía lo ocurrido.

No ad for you

También la madre de Reade, ahora fallecida, en agosto de 1993 llamó en directo al programa de Larry King en la CNN preguntando qué debía hacer su hija ya que había tenido «problemas» con un «importante senador» para el que trabajaba, sin dar más detalles.

Además, esta semana ha dado un paso al frente una antigua vecina de Reade, Lynda LaCasse, que aseguró que en 1995 la exasistente de Biden también le confesó lo sucedido.

No ad for you

«Me dijo que la puso contra la pared y que le levantó con la mano la falda e introdujo los dedos dentro de ella. Estaba devastada, realmente molesta. Estaba llorando», afirmó en una entrevista con The New York Times LaCasse, que también dijo que tiene intención de votar a Biden en noviembre.

 

Una carta nunca enviada En plena era del #MeToo, organizaciones de mujeres prepararon una carta pública instando a Biden a dar la cara y responder a las acusaciones, sin embargo la campaña del exvicepresidente supo de la misiva antes de que viera la luz y su envío quedó suspendido.

No ad for you

«El vicepresidente tiene la oportunidad, ahora, de demostrar cómo se toma en serio acusaciones serias. El peso de nuestras expectativas equivale a la magnitud del cargo al que aspira», apuntaba la carta, filtrada al The New York Times.

Le recomendamos: Barack Obama anuncia su apoyo a Joe Biden

 

El silencio de Biden Ha pasado un mes desde que Reade hizo pública la acusación y la respuesta de Biden ha sido el silencio. El exvicepresidente ha utilizado sus portavoces para desmentir el relato y su campaña ha redactado un argumentario para su defensa.

No ad for you

Entre los argumentos, utilizados ya por líderes demócratas, está que The New York Times concluyó en una investigación que las acusaciones eran falsas, algo que el rotativo neoyorquino desmintió este miércoles.

El silencio de Biden incomoda dentro del partido, a mujeres, activistas y a la izquierda, que defiende que Reade debe ser escuchada, pero a la vez también preocupa que perjudique las opciones de un candidato al que ya consideraban débil.
 

No ad for you

Munición para Trump Aunque el presidente, Donald Trump, carga en sus espaldas con una docena de acusaciones por abuso sexual y que ha denigrado a multitud de mujeres en público, la denuncia contra Biden ha llegado como agua de mayo para la campaña del mandatario, en horas bajas por la crisis del COVID-19.

«No puedo hablar por Biden, solo puedo decir que creo que debería reaccionar, debería responder», dijo Trump, preguntado por periodistas.

No ad for you

Tanto el hijo mayor de Trump, Donald Trump Jr., como el jefe de campaña del presidente, Brad Parscale, utilizando el caso como munición electoral mientras acusan a los demócratas de hipócritas. 

Conoce más
Ver todas las noticias