El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Las cuotas hispanas de Barack Obama

Los latinos apuran sus esfuerzos para ganar terreno en el gabinete presidencial.

Juan Camilo Maldonado / Vanessa de la Torre Washington
PUBLICIDAD

Así no fuera el puesto con el que estaba soñando, el gobernador del estado de Nuevo México, Bill Richardson, logró este miércoles hacerse con la Secretaría de Comercio del nuevo gobierno de Barack Obama, convirtiéndose así en el hispano con el más alto puesto del gabinete del presidente entrante de Estados Unidos.

Richardson, hijo de un ejecutivo nicaragüense y una española, le dedicó gran parte de su tiempo a la campaña de Obama. Fue tanto su esfuerzo, que en su estado fueron varias las voces que le increparon el abandono a su puesto, mientras que los periodistas de Albuquerque y Santa Fe investigaban si los fondos que se gastaba en las correrías de campaña provenían de las arcas públicas de Nuevo México.

Richardson, sin embargo, logró demostrar siempre que fue la campaña de Obama la que pagó sus mítines. Y lo hizo tan bien, que incluso al ganar el demócrata la presidencia de Estados Unidos, sonaba como el mejor candidato para ocupar el puesto de Secretario de Estado.

Hasta que llegó su antigua aliada, Hillary Clinton, a quien Richardson traicionó a comienzos del año, al quitarle su respaldo y unirse a las toldas de Obama, cuando aún Hillary tenía aliento para disputarle la nominación demócrata en las primarias del partido. La jugada le costó a Richardson el apodo de “Judas”, pues durante más de una década, habían sido los Clinton quienes araron su camino político nombrándolo Secretario de Energía y Embajador ante la ONU del gobierno durante su gobierno.

Ahora, ambos deberán trabajar juntos en la conducción de la política exterior de EU: él desde el comercio y ella desde la diplomacia.

La estrategia hispana

Detrás de Bill Richardson se esconde una singular maquinaria. Una treintena de organizaciones políticas hispanas que se comprometieron con la campaña de Obama y fueron pieza clave en la victoria del demócrata en estados como Florida, Nuevo México, Nevada y Colorado. Lideradas por congresistas hispanos, estas organizaciones aspiran a colonizar más carteras dentro del nuevo gabinete.

Luis Caldera, un ex soldado, hijo de inmigrantes mexicanos, nacido en Texas, fue nombrado como nuevo Director de la Oficina Militar de la Casa Blanca; Cecilia Muñoz, una mujer de 46 años de origen boliviano, reconocida por su trabajo como Vicepresidenta del Concilio Nacional de La Raza, asumirá la dirección de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca; Florentino Cuéllar, de 36 años, será uno de sus principales asesores en asuntos relacionados con migración.

Pero los hispanos aún no se dan por bien servidos. Así se lo hizo saber en una carta a Barack Obama la organización de congresistas hispanos. En ella, le comunican que su aún “ tiene una vasta gama de nombres de donde escoger”.

Mientras el lobby continúa, se sabe que Raúl Grijalva, hijo de inmigrantes mexicanos, es el principal candidato a ser Secretario del Interior, y el senador Javier Becerra podría convertirse en Director de la Oficina de Comercio. El colombiano Daniel Restrepo ocuparía un alto nivel en la oficina de asuntos del hemisferio occidental, y Luis Miranda, otro colombiano, que ha sido vocero del partido demócrata, muy probablemente entrará también a este equipo.

No ad for you

Demócratas sin “supermayoría”

Con la reelección en segunda vuelta del senador republicano por Georgia, Saxby Chambliss, sobre su contendor, el demócrata Jim Martinel, el martes pasado, se esfumaron las esperanzas de los senadores demócratas de controlar el 60% del Congreso y así blindarlo contra las acciones de sabotaje de la minoría republicana. Con estos resultados, los republicanos sumarían una silla más, llegando a 41 escaños, mientras que los demócratas obtienen 58. Queda aún por definir quién será el ganador en el recuento del estado de Minnesota, donde el candidato republicano ganó por 215 votos y cuyo incierto reconteo aún prosigue.

Por Juan Camilo Maldonado / Vanessa de la Torre Washington

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Leer más
Leer más