El venezolano Carlos Vecchio, el representante diplomático de Juan Guaidó en EE.UU., se reunió el día de hoy en Washington con el enviado del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams, y con el subsecretario de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental, Sergio de la Peña.
Terminado el encuentro, el funcionario venezolano señaló: “Discutimos todos los aspectos que tienen que ver con la crisis de Venezuela actual, y debo decir que fue positiva y que estamos avanzando”.
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En un principio, grupos del exilio venezolano en Miami habían afirmado que la reunión se produciría hoy en la sede del Comando Sur, en Doral (sur de Florida). Finalmente, el encuentro tuvo como escenario el Departamento de Estado, en Washington, y no acudió ningún representante del Comando Sur, la rama del Pentágono responsable de Latinoamérica y el Caribe.
Al respecto, Vecchio explicó que la reunión tuvo un carácter «político» y que por eso se celebró en el Departamento de Estado de EE.UU., en vez de en la sede del Comando Sur, que tiene capacidades más técnicas.
Preguntado sobre si eso restaba importancia al encuentro, el venezolano contestó: «Todo lo contrario. Más bien se pone de relieve la importancia de la crisis venezolana cuando se maneja esto directamente con quien hace la política (…). Esto es una discusión política en este momento y creo que se está dando en el nivel que se tiene que dar».
La cita se produce después de que, el 11 de mayo, Vecchio enviara una carta al jefe del Comando Sur, el almirante Craig Faller, para pedirle una reunión con el objetivo de conversar sobre cooperación militar destinada a «aliviar» el sufrimiento del pueblo venezolano y «restablecer» la democracia.
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Venezuela atraviesa un pico de tensión política desde el pasado enero, cuando el presidente venezolano, Nicolás Maduro, juró un nuevo mandato de 6 años que no reconocen la oposición y parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó, presidente del Parlamento, se proclamó mandatario interino del país.
EE.UU. fue la primera nación en reconocer a Guaidó como jefe de Estado y, desde entonces, ha tratado de presionar a Maduro con la revocación de visados a funcionarios venezolanos y sanciones a la empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa), principal fuente de divisas para Caracas.
Además, el presidente de EE.UU., Donald Trump, lleva meses insistiendo en que «todas las opciones», incluida la militar, «están sobre la mesa» para resolver la situación en Venezuela.