La ‘convocatoria’, hecha por la ICE hace un mes dirigida a inmigrantes ilegales en territorio norteamericano que no tuvieran antecedentes penales, hacía parte del programa llamado Salida programada, en el que los extranjeros serían regresados a sus países de origen.
Los resultados no fueron los mejores. Mientras que la ICE cataloga el piloto como un “aprendizaje”, las organizaciones a favor de los derechos de los inmigrantes dicen que fue un “rotundo fracaso”.
Para Jim Hayes, portavoz de la agencia migratoria, el programa, al que sólo acudieron ocho de 457 mil inmigrantes aptos para la aplicación, “demostró que la manera más efectiva (de enfrentar el problema) es la aplicación de la ley”, quien además agregó que el programa de “autodeportación” no significó un receso en los operativos de detención: “De hecho, durante estas tres semanas detuvimos e hicimos 1.300 arrestos de extranjeros”, dijo Hayes.
Según estadísticas de la ICE, la cifra de deportados del último año fiscal fue de 276.912 inmigrantes.