El expresidente de Perú Alejandro Toledo, en búsqueda y captura por supuestamente haber recibido 20 millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, aseguró este lunes que no es un fugitivo de la Justicia peruana y reclamó presunción de inocencia sobre los delitos que se le imputan.
En un comunicado publicado en su página de la red social Twitter, Toledo argumentó que cuando salió de Perú no había cargos en su contra y aseveró que defenderá su nombre con la condición de que no lo «prejuzguen» culpable.