Una ola de burlas y bromas inundó en las últimas horas las redes sociales tras darse a conocer el encuentro de este miércoles en Ciudad de México entre el candidato republicano a la Presidencia de EE.UU., Donald Trump, y el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.
Una de las más populares ha sido un cartel de la mítica película «Dos tontos muy tontos», protagonizada en los noventa por Jim Carrey y Jeff Daniels, manipulado para que en lugar de los dos actores aparezcan las caras de Trump y Peña Nieto.
Las ingeniosas creaciones, que proceden en su mayoría de usuarios mexicanos y estadounidenses, también se han valido de imágenes de la serie Los Simpson para escenificar el rechazo a la visita de Trump.
Por ejemplo, con un fotograma en la que aparecen un centenar de habitantes de Springfield que, antorcha en mano, se prepara para dar la bienvenida a Trump.
Otros bromearon afirmando que la reunión entre Trump y Peña Nieto será un encuentro de «copetes» (tupés), mientras que un usuario usó una imagen de un personaje de los Muppets, acompañada de la frase: «A huevo, triunfó el mal».
En este suma y sigue, la politóloga Denise Dresser, consultó a sus casi tres millones de seguidores en Twitter si Peña Nieto invitó a Trump para pedirle a la empresa Higa (contratista del Gobierno mexicano envuelta en un escándalo) que construya el muro, para hablar de copetes, contarle «las cosas buenas» o «regalarle su tesis» de licenciatura, que plagió parcialmente.
La etiqueta #Trumpnoeresbienvenido empezó a llenar las redes este miércoles, y una encuesta online del diario Milenio puso de manifiesto el rechazo generalizado, o la incomprensión, que suscita entre la ciudadanía el encuentro de este martes.
Ante la pregunta «¿Cómo calificas la visita de Donald Trump a Los Pinos?», la residencia presidencial mexicana, un 52 % de los 3.200 votantes dijo que era «ofensiva», un 31 % «inexplicable», un 10 % «adecuada» y un 7 % «increíble».
Trump se reunirá esta tarde de forma «privada» en la capital mexicana con Peña Nieto, que lo invitó el viernes pasado, al igual que a Hillary Clinton, su rival demócrata.