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Pakistán, una pieza clave de la guerra de EE.UU. en Afganistán

Entre sus habitantes se teme una escalada del conflicto del otro lado de la frontera tras el discurso de Obama.

02 de diciembre de 2009 - 05:52 p. m.
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Últimamente resulta imposible hablar en Washington de Afganistán sin hacerlo de Pakistán. Son un mismo problema, con una frontera común que se ha convertido en el dolor de cabeza de Occidente. Por eso dijo el lunes el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que está convencido de la seguridad norteamericana “que nuestra seguridad está en juego en Afganistán y Pakistán; es el epicentro del extremismo violento practicado por Al Qaeda”.

Sin embargo, la estrategia develada por Obama, para llevar a buen término la estabilización afgana, levantó de nuevo temores y suspicacias en Pakistán. Este país, con una base poblacional abiertamente antiamericana, un gobierno en crisis y una frontera porosa que ha implicado que decenas de milicianos talibanes se refugien en sus provincias occidentales, se pronunció el miércoles temeroso de que el plan de Obama de sumarles 30 mil soldados a los 100 mil ya apostados en Afganistán produzca una escalada del conflicto del otro lado de la frontera. “Fortaleceremos la capacidad de Pakistán para enfrentar a los grupos que amenazan a nuestros países y hemos dejado en claro que no podemos tolerar un refugio para terroristas cuya ubicación es conocida y cuyas intenciones son claras”, dijo ayer el Ministerio de Exteriores paquistaní, luego de manifestar sus temores de una escalada del conflicto.

Hace dos meses el Congreso de Estados Unidos aprobó el desembolso de US$1.500 millones anuales por los próximos cinco años. Es uno de los más grandes paquetes de ayuda no militar en el presupuesto actual norteamericano.

Sin embargo, el país es además valioso en términos tácticos. “La única entidad que podría infiltrar al talibán son los Servicios de Inteligencia Pakistaní y darles así a los norteamericanos y a los afganos conocimientos sobre los planes de los talibán”, reflexionaba el miércoles George Friedman, experto en seguridad y director de la agencia de análisis Stratfor, en EE.UU.

Durante su discurso, Obama prometió a Pakistán que acompañaría a sus fuerzas en la lucha. “Fortaleceremos su capacidad para enfrentar a los grupos que amenazan a nuestros países, no podemos tolerar un refugio para terroristas cuya ubicación es conocida”, dijo el presidente.

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