Un nuevo arresto letal sacude a Estados Unidos. El pasado 19 de abril, un día antes de que el ex oficial de Minneapolis Derek Chauvin fuera condenado por el asesinato de George Floyd en mayo de 2020, Mario Arenales González fue inmovilizado por la policía de Alameda en California hasta que perdió el conocimiento y murió.
La policía de Alameda ha publicado las imágenes de la cámara corporal del policía implicado en la muerte de González, un latino de 26 años, en las que se puede observar un comportamiento similar al del caso Floyd. En total fueron tres agentes implicados en el arresto de González mientras respondían a llamados separados sobre un individuo que parecía estar bajo los efectos del alcohol.
En el video, de casi una hora de duración, se ve a González con problemas para responder a las preguntas que le hacían los agentes. Luego de negarse a presentar sus documentos, la policía trata de esposarlo y ante la resistencia de González lo derriban y lo someten contra el pavimento, en donde se le puede ver aturdido.
“Creo que simplemente has bebido de más hoy”, le dijeron.
Uno de los agentes apoya su rodilla en la espalda de González y la deja ahí durante cuatro minutos, dificultando la respiración del hombre que protestaba e informaba que no había hecho nada malo. Las quejas de González fueron disminuyendo con el paso del tiempo hasta que se le ve perder el conocimiento y dejar de respirar.
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Cuando González dejó de respirar, un policía trató de ponerlo de lado, pero uno de sus compañeros se negó en un inicio. Minutos después intentaron hacerle una reanimación cardiopulmonar, pero ya era muy tarde. Gonzáles fue declarado muerto en un hospital.
Además del video, la policía publicó la llamada del ciudadano que reportó a González. En esta se escucha que esa persona dice que “no está haciendo nada malo”, solo “está asustando a mi esposa, pues está hablando solo y sin ningún sentido”.
La muerte de González, quien deja un hijo de 4 años y también era el cuidador de su hermano con autismo, ha revivido las críticas contra la policía en el país. Lo que debería ser una detención menor y sin mayor problema se transformó en otro caso de brutalidad policial y exceso de la fuerza por parte de los agentes.
La policía de Alameda, que suspendió a los tres agentes implicados en la muerte de González, está llevando a cabo una investigación sobre el episodio. Aún no se ha establecido la causa de la muerte de González.
“Su muerte fue completamente evitable e innecesaria. Que alguien esté borracho en la calle no debe ser una sentencia de pena capital”, señaló Julia Sherwin, la abogada que representa a la familia de González en este caso.
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