El presidente mexicano Felipe Calderón condenó este viernes el asesinato de un alcalde a manos de un comando armado en el estado de Nuevo León, fronterizo con Estados Unidos, el cuarto que muere violentamente en poco más de un mes en el norte del país.
El presidente "condena de la manera más enérgica" el asesinato de Prisciliano Rodríguez, alcalde del municipio de Doctor González, en Nuevo León, señaló un comunicado oficial.
Rodríguez, que gobernaba una comunidad de 2.000 habitantes ubicada a unos 40 km al noreste de Monterrey, tercera ciudad del país y capital estatal, fue asesinado junto con un acompañante por un comando armado la noche del jueves cuando llegaba a su casa.
El crimen fue calificado por Francisco Blake, secretario de gobernación (ministro del interior), como una "expresión cobarde de violencia perpetrada por la delincuencia organizada".
Desde mediados de agosto han sido asesinados cuatro alcaldes en México, dos de ellos en Nuevo León y uno en el vecino Tamaulipas (noreste), ambos fronterizos con Estados Unidos y donde actúa la organización de Los Zetas, que libran una pugna con su antiguo aliado del cartel del Golfo.
El gobierno de México contabiliza más de 28.000 muertes relacionadas con la lucha contra el narcotráfico desde diciembre de 2006, cuando ordenó al Ejército involucrarse en la persecución de los cárteles.
De ellas, un 80% (más de 22.000) son atribuidas a enfrentamientos entre los siete carteles que operan en el país.
Según la prensa mexicana policías y autoridades locales del norte de México enfrentan fuertes presiones del crimen organizado para que se sometan a sus intereses y en otros casos pueden ser asesinados al ser identificados como colaboradores de grupos rivales.