El primer ministro ruso, Vladimir Putin, llegó a Caracas el viernes para reunirse con dos de los principales enemigos sudamericanos de Estados Unidos y lanzar un emprendimiento de 20.000 millones de dólares para explotar el rico cinturón de petróleo del Orinoco.
Putin discutirá temas de energía, agricultura y defensa con el presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez, y más tarde se reunirá con el mandatario boliviano, Evo Morales, ambos fieros críticos de lo que califican como el "imperialismo" de Estados Unidos en Latinoamérica.
Chávez dijo que Moscú y Caracas fortalecerán sus lazos de seguridad para "continuar aumentando la capacidad de defensa de Venezuela" y buscarán la cooperación en energía nuclear.
"No vamos a construir la bomba atómica, pero desarrollaremos energía nuclear para fines pacíficos. Debemos prepararnos para le era post petróleo", dijo Chávez ante una reunión de gabinete el jueves en la tarde.
Enfrentando una crisis nacional de electricidad que ha causado extendidos cortes del suministro, el Gobierno de Chávez está volviéndose hacia Irán y Rusia por ayuda para desarrollar la energía nuclear