El ministro, Jesús Mantilla, dijo a la prensa que las muertes reportadas en la Maternidad Concepción Palacios fueron utilizadas por galenos interesados en desestimar los esfuerzos del gobierno por mejorar el sistema hospitalario; “esos ciudadanos que actúan de esa manera, no los podemos llamar de otra manera sino ’terroristas mediáticos’, que serán derrotados como siempre lo hemos hecho”, indicó el funcionario.
Agregó que son unos “oportunistas” que descuidaron y abandonaron la infraestructura hospitalaria desde hace muchos años.
Fernando Calderón, Presidente de la Sociedad Médica de la referida maternidad, llamó la atención sobre la deserción masiva de médicos y refirió sobre la “falta de material y malas condiciones laborales” en las que debe atender el médico en instituciones públicas.
Calderón también explicó a la prensa que los galenos no desean ejercer “funciones gremiales”, “sí esta institución no está en condiciones de prestar un servicio con una calidad adecuada, ¿por qué nosotros vamos a permanecer silentes?”.
Mantilla criticó que se haya dicho que seis niños murieron por falta de personal, cuando se reportan ’mortinatos’ u ’ovitos fetales’, es decir que habían muerto en el útero de sus madres antes de llegar al centro asistencial, “y no cuentan dentro de la tasa de mortalidad infantil, pues solo se consideran los nacidos vivos”.
También dijo que otro de los niños tenía una “cardiopatía congénita”, que hacía muy difícil “mantenerlo con vida”. Además agregó que los otros dos casos son de otro niño nacido vivo de unos días atrás con una infección, y otro ovito cuya placenta se desprendió.
“Tomado como elemento, los mortinatos, los ponen a declarar y a emitir un juicio y una información que no se adecua a la realidad”, insistió Mantilla.
La Maternidad Concepción Palacios fue fundada en 1938 y en la actualidad alberga casi 400 camas funcionales y 11 pabellones, que deberían atender gratuitamente a pacientes de clases populares.
Sin embargo, el número de pacientes sobrepasa la capacidad y desde hace más de dos décadas el personal protesta frecuentemente por el deterioro de la institución y deficientes condiciones laborales.