Rusia sigue «intentando debilitar y dividir a Estados Unidos» interfiriendo en el proceso electoral estadounidense e inmiscuyéndose en el debate político interno, denunció este jueves el jefe de los servicios de inteligencia, Dan Coats, cuatro meses de cruciales comicios legislativos.
«Respecto a la implicación de Rusia en las elecciones legislativas, continuamos viendo una amplia campaña de mensajes de Rusia para debilitar y dividir» al país, dijo Dan Coats, director de Inteligencia Nacional, en una rueda de prensa no prevista en la agenda de la Casa Blanca.
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La inesperada comparecencia de Coats, acompañado por la plana mayor de seguridad nacional, como el director del FBI, Christopher Wray; la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, se produce en medio de las críticas ante las insuficientes medidas tomadas por EE.UU. para frenar los intentos de Rusia.
«Es una amenaza que debemos tomar muy seriamente», advirtió por su lado Wray. Todos estos responsables de inteligencia y seguridad fueron designados directamente por el propio Trump.
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Por ahora, los esfuerzos de Rusia para tratar de «minar nuestros valores fundamentales» no son tan importantes como lo fueron para influir sobre las elecciones presidenciales de 2016, matizó Coats.
Las categóricas palabras de los jefes de los servicios de inteligencia de Washington se producen poco después de la controvertida cumbre de julio en Helsinki entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, que el mandatario estadounidense calificó de «gran éxito».
Las interferencias rusas en las elecciones presidenciales de 2016 llevaron al secretario de Justicia a nombrar un fiscal especial encargado de investigar estas acciones ilegales, incluida una posible colusión entre el equipo de campaña de Donald Trump y autoridades de Rusia.