El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, señaló que «ya está plenamente comprobado» que el asesinato del diputado chavista Robert Serra fue una acción ejecutada con financiación y orden de paramilitares y bandas criminales de Colombia.
«Ya está plenamente comprobado que esta es una acción ejecutada por mandato, financiamiento y orden de paramilitares y bandas criminales de Colombia», dijo Maduro en un acto de Gobierno en Caracas transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión.
El presidente repitió lo dicho este martes cuando informó que un grupo de la Policía de Caracas también está involucrado en el crimen del parlamentario y que los policías fueron «captados» por los paramilitares para participar en el asesinato.
«Lo que denota todo el proceso de preparación para el asesinato por parte de sicarios y paramilitares de Robert Serra es la descomposición moral a la cual llegaron un grupo de ciudadanos nacidos en Colombia que vivían desde hace años en Venezuela y un grupo de policías venezolanos», dijo.
Maduro adelantó, además, que solo falta por capturar a dos supuestos involucrados en el crimen que son «jefe y subjefe del grupo paramilitar», dato que indica que serían ya diez los detenidos de los doce supuestos implicados.
«Los funcionarios policiales que se han desplegado tienen órdenes expresas de capturarlos a todos con vida y les hago un llamado para que se entreguen, a estos asesinos», dijo tras reiterar que pronto dará más detalles de los supuestos autores intelectuales del crimen.
Recordó que, tal y como lo anunció ayer, va a iniciar una «revolución policial» después de que se confirmara la participación de estos funcionarios en el crimen del legislador, asesinado el pasado 1 de octubre en su residencia junto a su asistente María Herrera.
El viernes pasado Maduro aseguró que ya conoce la identidad de los autores intelectuales del asesinato de Serra y añadió que «la ultraderecha venezolana» está involucrada en el crimen.
Dos días después del crimen, Maduro acusó al expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) y a «criminales» protegidos por el Gobierno de Estados Unidos de ser los autores intelectuales del homicidio.