ponga en órbita para “consolidarse como potencia dentro de nuestros esquemas de relación multipolar”, según afirmó Nuri Orihuela, ministra de Ciencias de Venezuela.
El proyecto tiene tres años de edad y costará 241 millones de dólares. Su señal satelital se extenderá por todo el cono sur, pero también cubrirá al Caribe y parte de Centroamérica.
Para coordinar el accionar del Venesat-1, el gobierno creó la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) y envió a la universidad de Pekín a 90 ingenieros que se especializan desde 2007 en geofísica.
Una vez en órbita, el satélite será monitoreado desde un centro de operaciones en el estado de Guaricó.