El presidente venezolano, Hugo Chávez, aprovechó su visita a Bolivia, planeada con el fin de asistir a la posesión del presidente reelecto Evo Morales, para expresar su opinión acerca de la posibilidad de que la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, sea parte de la próxima cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
“No importa cuál sea el mensajero, lo que importa es el camino al diálogo, tenemos muchas dudas sobre las bases de Colombia y muchas evidencias de que son bases de guerra internacional”, dijo Chávez al llegar al aeropuerto internacional de El Alto, en la Paz.
La declaración surgió alrededor de la carta que Clinton dirigió al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, con la que la secretaria de Estado agradecía a Correa la invitación a participar en el diálogo sobre defensa y seguridad de Unasur, que comenzará el próximo martes en Manta.
Mientras el presidente Chávez lanzaba estas críticas en La Paz, el periódico El Universal informó la llegada del primer lote de los aviones K-8 de fabricación china comprados por el gobierno venezolano para la Base Aérea El Libertador en Palo Negro (Aragua), junto a dos radares YL11-1 destinados a resguardar el espacio aéreo venezolano.