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“Traidor” y “servil”: Las críticas a López Obrador en México por su amistosa reunión con Trump

Los elogios del mandatario mexicano a su homólogo estadounidense no cayeron muy bien dentro de su país. Analistas y periodistas le reprochan haber sido “demasiado servil” con el republicano y no haber abordado temas como la inmigración ilegal o la construcción del muro en la frontera.

09 de julio de 2020 - 10:17 a. m.
El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, se llenaron de elogios durante su reunión en la Casa Blanca.
Foto: AFP - JIM WATSON
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Gran sorpresa causó en México la actitud del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador durante su visita a la Casa Blanca, en la que se entrevistó personalmente con quien fuera su némesis en la campaña que lo llevó al poder en 2019, el presidente estadounidense Donald Trump.

“Fallaron los pronósticos: no nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos”, dijo López Obrador durante la rueda de prensa conjunta con Trump.

“A su gran presidente, quiero decirle que ha sido un profundo privilegio tenerle hoy aquí, y un profundo privilegio tenerle como mi amigo”, agregó el presidente estadounidense.

Lleno de elogios hacia el mandatario estadounidense, y omitiendo hablar de temas sensibles como la inmigración, la construcción del muro y la actualidad de los casi 40 millones de mexicanos que viven en su vecino del norte, López Obrador sorprendió tanto a sus detractores como a sus propios votantes. Las críticas hacia su actitud en la cumbre le han llegado desde todos lados, desde periodistas, analistas, académicos e incluso su antiguo movimiento político, el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

“AMLO y su equipo se equivocan si piensan que toda esta adulación y hasta el servilismo derrochado en su discurso les va a ganar la lealtad de Trump”, opina Enrique Acevedo, periodista mexicano, en el diario Milenio de Monterrey.

“Si la estrategia es simplemente ganar algo de tiempo y evitar que Trump utilice al país de piñata en la campaña, entonces AMLO y el canciller Ebrard subestiman el daño que esto podría ocasionarle a la relación bilateral en el largo plazo. Lo que es peor, pactan con un hombre que se ha dedicado a violentar la dignidad de millones de mexicanos que viven en Estados Unidos”, agrega Acevedo.

Los insultos del presidente estadounidense hacia los mexicanos, que comenzaron en 2015 cuando se lanzó a la campaña que lo llevó a la Casa Blanca, todavía retumban en la mente de varios mexicanos. Trump dijo que México enviaba a su país “delincuentes y violadores” y prometió construir un “hermoso y fuerte muro” en la frontera con su vecino del sur. Ya como presidente, amenazó con aumentar los aranceles a las exportaciones si no se incrementaba la seguridad en la frontera.

De hecho, en su momento, uno de los más feroces críticos de las palabras de Trump fue el mismísimo López Obrador, quien, cuando era candidato a la presidencia de México, comparó al estadounidense con Adolf Hitler.

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Pero ya como presidente su discurso cambió radicalmente, para sorpresa de varios en su país.

“Usted no nos ha tratado como colonia, al contrario ha honrado nuestra condición de nación independiente. Por eso, estoy aquí. Para expresar al pueblo de EE.UU. que su presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto”, le dijo AMLO a Trump en los jardines de la Casa Blanca.

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“No pensé, sentí vergüenza. Otra vez un mexicano que sólo mira al norte, sin conciencia latinoamericana. El objetivo del viaje ha sido respaldar a Trump. A ese respecto, pronunció las palabras malditas: Partido Repúblicano y (su apoyo a Trump”, mencionó José Luis Avila, un economista y maestro de la UNAM de Ciudad de México, al periódico Excelsior.

“Me parece que AMLO hizo lo que se esperaba que hiciera: rendirle pleitesía a Donald Trump. Con sus dichos y acciones, el presidente de México tomó partido, quizá siguiendo el principio de ‘más vale malo por conocido que bueno por conocer’”, mencionó Rubén Hernández-León, director del Centro de Estudios Mexicanos de UCLA, a ese mismo diario.

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Algunos analistas consideran que AMLO cayó en el juego electoral de Trump, quien está a cuatro meses de jugarse la permanencia en la Casa Blanca.

“Su apuesta es la misma de Peña Nieto en 2016: se beneficiará si ayuda a Trump con el voto latino. Pero es tan injustificable ahora como lo era entonces: no ocurre cuando Trump era solo un candidato agresivo y mendaz, con posibilidades de ganar, sino en 2020, cuando el mundo entero ha visto y sufrido sus desmanes”, opinó este jueves el historiador Enrique Krause, en el diario estadounidense The New York Times.

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Por eso mismo, la analista política mexicana Paulina Chávez ve como “una gran torpeza” que el equipo de López Obrador no haya tenido agendada ninguna reunión con miembros del Partido Demócrata, especialmente con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

“Es una agenda muy poco balanceada que nos hace parecer como que estamos tomando partido en un año electoral y eso desafortunadamente está sentando un precedente muy malo con los demócratas”, aseveró Chávez, que trabajó como portavoz de la embajada de México y EE.UU. entre 2017 y 2019.

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Las críticas hacia López Obrador también llegaron desde el sector político. Su antiguo movimiento, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), acusó la visita de López Obrador a Trump en Washington, como un acto de “traición a México”, por servil a los intereses electorales del republicano.

“Es una traición a México ir a darle las gracias a Trump por el T-MEC, cuando las medidas económicas que impone Estados Unidos son desventajosas para nuestro país”, afirmó la dirigencia del PRD.

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El partido comparó a López Obrador con el expresidente Enrique Peña Nieto, al recordar su accidentada visita oficial en 2016, de la que no salió bien librado.

“Ambos se prestaron al juego electoral de Donald Trump, con una actitud de sumisión y servilismo”, sentenció el PRD

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