Sin protocolos de distanciamiento social, el presidente estadounidense convocó estratégicamente a sus seguidores al Monte Rushmore para enviar un mensaje sobre la remoción de monumentos en medio de la celebración por el Día de la Independencia. Ahora planea una “exhibición masiva” de fuegos artificiales para este sábado, pese a que los expertos señalan que no es una buena idea.