“Miedo: Trump en la Casa Blanca”, el nuevo libro de la leyenda del periodismo, Bob Woodward, tiene infeliz a Donald Trump. Esta semana se revelaron los primeros extractos de la publicación que saldrá a la venta el próximo 11 de septiembre y que dibuja al mandatario estadounidense como un personaje inculto, colérico y paranoico. Ante el perfil presentado en el texto, Trump sugirió al Congreso un cambio en las leyes de difamación en Estados Unidos para contentar este tipo de historias.
“¿No es una pena que alguien pueda escribir un artículo o un libro con historias totalmente inventadas y dar una imagen de una persona que es literalmente opuesta, y salirse con la suya sin retribución ni costo?”, escribió Trump en Twitter. “No sé por qué los políticos de Washington no cambian las leyes de difamación”, agregó.
Aunque no es el primer retrato crítico de la turbulenta presidencia de Trump, el libro de Woodward tiene especial relevancia en parte debido al papel central del autor en exponer el escándalo Watergate, que desencadenó la dimisión del republicano Richard Nixon en 1974. El autor ha explicado que basó su libro en entrevistas con testigos de los entresijos de la Casa Blanca, que hablaron bajo condición de anonimato.
En otro mensaje en Twitter, el mandatario remarcó que las escenas del libro han sido «refutadas» por el secretario de Defensa, James Mattis, y su jefe de gabinete, John Kelly, y subrayó que las citas de ambos «son fraudes inventados» a la vez que insinuó que Woodward está al servicio de la oposición demócrata.
En una de las escenas descritas en el libro, poco después de llegar al poder, Trump pidió al Pentágono un plan para lanzar un ataque militar «preventivo» sobre Corea del Norte, al tiempo que criticó el alto coste de proteger a Corea del Sur. Mattis salió “exasperado y alarmado” de una reunión con Trump sobre ese tema, y comentó a su círculo cercano que el mandatario había “actuado como un niño de 10 u 11 años”, de acuerdo a Woodward.
El secretario de Defensa, que hasta ahora había logrado mantenerse al margen del drama cotidiano en la Casa Blanca, negó el mismo martes en un comunicado haber pronunciado «nunca» esas «despectivas» palabras sobre Trump, y las atribuyó a la «rica imaginación de alguien». Vea también: Los 7 secretos del libro que desató la ira de Trump