En la reunión, los países de la comunidad emitieron el borrador de un documento en el que “condenan firmemente la decisión unilateral” de Rusia de reconocer la independencia de las provincias separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.
La aceptación rusa de la independencia de esas regiones “es inaceptable y el Consejo Europeo pide a los demás Estados no reconocerlas”, señala el texto que aprobarían los líderes europeos al término de la reunión.
Asimismo, Javier Solana, alto representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad Común, consideró la posibilidad de que Rusia dé marcha atrás en la ley que dio reconocimiento de la independencia de Abjasia y Osetia del Sur, y reiteró la posición de Los Veintisiete de apoyar la integridad territorial de Georgia.
El presidente de la Eurocámara de diputados, Hans-Gert Pöttering, se pronunció de igual forma. Luego de su intervención el la cumbre, dio una rueda de prensa en la que declaró: “La integridad territorial de Georgia no puede ser cuestionada a través de decisiones unilaterales adoptadas por Moscú”.
Entre tanto, voceros del gobierno ruso expresaron sus sospechas de que Georgia recibe armamento en forma de ayuda humanitaria. “Existe la suposición de que en esos envíos podría haber no sólo cargamentos civiles, sino componentes militares”, aseguró Andréi Nesterenko, portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia.
Por su parte, miles de manifestantes civiles salieron a las calles de distintas ciudades de Georgia para protestar contra la incursión militar rusa en su país. En la movilización de Tbilisi, capital del país, los manifestantes entrelazaron sus brazos formando una cadena humana y gritaron efusivamente: ¡Larga vida a Georgia!