“Venezuela ha decidió expulsar al embajador de Israel y a parte del personal de la embajada de Israel en Venezuela, reafirmando su vocación de paz y su exigencia de respeto al Derecho Internacional”, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. La Embajada de Israel en Caracas no emitió comentarios de inmediato y cerrará sus oficinas en máximo 16 horas.
La cancillería indicó que giró instrucciones a la misión venezolana ante la ONU para que “junto a la mayoría de gobiernos que así lo reclaman se presione para que el Consejo de Seguridad aplique medidas urgentes y necesarias para detener esta invasión del Estado de Israel contra el territorio palestino”.
Poco antes del comunicado, el mandatario Hugo Chávez sostuvo a periodistas que “el presidente de Israel debería ser llevado a la Corte Penal Internacional junto con el presidente de Estados Unidos si hubiera vergüenza en este mundo”. Y agregó: “Son unos cobardes. Bombardean pueblos inocentes. ¡Qué tremendos soldados son, qué valientes son los soldados de Israel!”.
El presidente de Israel es Shimon Peres, un cargo más bien protocolar, y que quien ejerce el poder en ese país es, en realidad, el primer ministro Ehud Olmert.