José Miguel Vivanco, director de HRW, una organización internacional de derechos humanos con sede en Nueva York, señaló que “en sus esfuerzos por contener a la oposición política y consolidar su poder, el gobierno del presidente Hugo Chávez ha debilitado las instituciones democráticas y las garantías de derechos humanos”.
Vivanco presentó en Caracas un informe en que su organización examina el estado actual de la democracia venezolana desde una perspectiva de los derechos humanos, pero no se refiere a todos los problemas de derechos humanos que enfrenta el país, muchos de los cuales son anteriores al actual gobierno.
Al iniciar su mandato en 1999, Chávez se propuso transformar el desacreditado sistema político venezolano. Su primer logro fue la promulgación de una nueva constitución a finales de ese año que ofreció la “oportunidad extraordinaria” de apuntalar la legalidad y reforzar la protección de los derechos humanos.
Pero esa “oportunidad histórica ya ha sido desperdiciada en gran medida”, acotó el escrito de HWR. El retroceso en materia de derechos humanos se remarcó luego del fallido golpe de estado del 2002, añadió.
“Aunque este descarrilamiento de la democracia venezolana duró menos de dos días”, la asonada ofreció al mandatario “un pretexto para una amplia gama de políticas gubernamentales que han socavado la protección de los derechos humanos establecidos en la Constitución de 1999”, destacó el informe.
HRW también señaló como “otra característica definitoria de la presidencia de Chávez ha sido un abierto desprecio por el principio de separación de poderes consagrado en la Constitución”.
El informe del organismo humanitario que mencionó que desde 2004 el Tribunal Supremo ha sido integrado por magistrados vinculados al oficialismo.
“En ausencia de una supervisión judicial creíble, el gobierno de Chávez ha llevado a cabo a menudo políticas discriminatorias que han socavado la libertad de expresión de periodistas, la libertad de asociación de los trabajadores, y la capacidad de la sociedad civil de promover los derechos humanos en Venezuela”, denunció el grupo activista.
Vivanco resaltó que las conclusiones del libro se basan principalmente en las investigaciones que HRW llevó a cabo en Venezuela entre diciembre de 2006 y julio de 2008. También se basa en investigaciones llevadas a cabo durante visitas anteriores que se remontan a 2002.
HRW manifestó que en el presente los venezolanos “no pueden participar plenamente y en pie de igualdad en su política”, puesto que “sus derechos a la libertad de expresión y asociación están en peligro”.
“Por encima de todo, se requiere un sistema judicial que sea independiente, competente y creíble. También es fundamental que las instituciones que no son del Estado –tales como los medios de comunicación, sindicatos y la sociedad civil– estén exentos de represalias del gobierno y la discriminación política”, manifestó.