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Aznar, luego de ser insultado, arremete contra el presidente del Gobierno Español

Según dijo, José Luis Rodríguez Zapatero “ni tenía ni tiene convicciones para ser presidente”.

18 de febrero de 2010 - 10:58 a. m.
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El ex presidente del Gobierno español José María Aznar cuestionó este jueves la capacidad del actual gobernante, José Luis Rodríguez Zapatero, para afrontar la crisis porque -dijo- “el jefe de los pirómanos no puede ser nunca el capitán de los bomberos y España necesita un gran equipo de bomberos”.

En su opinión, Rodríguez Zapatero “ni tenía ni tiene convicciones para ser presidente, ni un buen equipo, ni una política acertada” para conseguir afrontar la crisis “más difícil” que ha vivido España en los últimos años.

Aznar, presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), se pronunció en estos términos durante una “accidentada” conferencia que pronunció en la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo ante cientos de estudiantes y cargos regionales del Partido Popular (PP).

Poco antes de la charla, cerca de 30 universitarios se manifestaron con una pancarta en la que se podía leer “Aznar, criminal de guerra”, mientras coreaban consignas como “Aznar, fascista, tú eres el terrorista”.

El ex presidente, que fue recibido por una ovación, aplausos y gritos de “presidente” para contrarrestar los gritos y silbidos de los manifestantes, fue interrumpido a lo largo de su discurso por varios jóvenes que en distintos momentos le llamaron “asesino” o “criminal” y que le pedían que abandonase la Universidad.

Según Aznar, “los señores que están dirigiendo España se han fundido el país y no tienen legitimidad para decir al resto que vayan a recoger los escombros”.

En su opinión, hay que abordar reformas educativas, laborales, energéticas o laborales para superar esta crisis en la que se han cometido tres errores fundamentales: detener el proceso de reformas iniciado en 1996, negar la existencia de una crisis y adoptar medidas contrarias a las necesarias para recuperar la competitividad, sin la que no se puede volver a crear empleo.

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