Después de que en Madrid se colocara una estatua del militar Blas de Lezo, el ayuntamiento de Barcelona pidió retirar este monumento de quien es considerado por los cartageneros como defensor de la heroica.
“Blas de Lezo tuvo un protagonismo destacado en el asedio a Barcelona, al capitanear los ataques al puerto español”, afirmó Joan Laporta, de Democracia Catalana, en Caracol Radio. Por esta razón, aseguró que la estatua es “inoportuna por sus connotaciones en un momento político ya de por sí bastante complejo y envenenado”.
Laporta también comentó que “con la memoria histórica hay que tener respeto por lo que significa, sobre todo porque en la guerra hubo una España vencida”.
A pesar de la inconformidad con la estatua, Ana Botella, alcaldesa de Madrid, respondió en el diario El País que “en ningún momento, bajo ningún concepto y en ningún caso contempló quitar el monumento a Blas de Lezo, que lo es a la verdad, contra el olvido y contra la manipulación de quienes pretenden cambiar la historia de una gran nación como es España”.