Un millón de personas se reunieron en Londres para manifestarse pidiéndole al parlamento británico unas nuevas elecciones. Las organizaciones que convocaron a la marcha aseguraron que son los ciudadanos quienes deben tener la “última palabra” sobre la salida de su país de la Unión Europea. La creatividad de los asistentes se hizo notar en pancartas e imágenes.