La manifestación, convocada entre otros por la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), fue prohibida ayer por la policía, por lo que RSF decidió cambiar su emplazamiento, hasta que el tribunal administrativo de París autorizó la protesta ayer a última hora.
En un clima de tensión, por el rechazo inicial de la Policía de acatar la decisión de la justicia, según indicó el secretario general de RSF, Robert Ménard, la manifestación se ha desarrollado sin incidentes frente a la sede de la diplomacia china en Francia.
Dos miembros de la organización por la libertad de prensa escalaron un edificio situado frente a la embajada de China y desplegaron una pancarta con cinco esposas en representación simbólica de los aros olímpicos, imagen de marca de la campaña de RSF contra los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Los manifestantes, algunos de los cuales portaban retratos de disidentes encarcelados en China, coreaban eslóganes como “Sarko, collabo” , haciendo un paralelismo entre la asistencia del presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la ceremonia de apertura de los Juegos y el gobierno de Vichy, instaurado en Francia durante la Segunda Guerra Mundial y colaboracionista con la Alemania nazi.
La protesta, a la que se sumaron más tarde manifestantes tibetanos y de la Federación Internacional de Derechos Humanos, concentrados en otras partes de la ciudad, terminó en el momento en el que comenzaba la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.