El presunto autor de la explosión era Emad Al Swealmeen de 32 años de edad, el hombre era un refugiado de Oriente Medio convertido al cristianismo según medios británicos. Algunos periódicos y políticos calificaron de “héroe” al conductor del taxi quien se dio cuenta de que el pasajero era “sospechoso” y lo encerró en el taxi antes de escapar, esto permitió evitar muertos.