Las fuerzas de seguridad dijeron en un comunicado que los colombianos formaban parte de una organización que ofrecía contratos de trabajo falsos por los que exigía diversos pagos a plazos, que en ocasiones alcanzaban los 2.250 euros (unos 3.140 dólares).
Después de abonar las cantidades exigidas, y ante la demora de los trámites, las víctimas solicitaban información sobre las gestiones o el paradero de su dinero y sólo recibían como respuesta negativas y argumentos falsos.
La confabulación pudo descubrirse gracias a la denuncia de un ciudadano colombiano que fue estafado, dijo la policía.
La policía explicó que los acusados, detenidos en Barcelona y Valencia, llevaban seis meses operando, en los que habían obtenido alrededor de un millón de euros (casi 1.400.000 dólares).
La estafa estaba dirigida fundamentalmente a otros colombianos, pero la organización se publicitaba en un sitio en internet, emisoras de radio y medios de comunicación dirigidos a la población latinoamericana residente en España.
Los agentes registraron domicilios particulares y las sedes de las empresas supuestamente fraudulentas y decomisaron ordenadores, documentación y abundantes recibos de ingresos bancarios.