Como si fuera la campaña electoral de 2004, que transcurrió un año después de la invasión de Irak liderada por fuerzas militares de EE.UU. y apoyada por el entonces Gobierno español del conservador José María Aznar, la situación en el país árabe enfrentó a los candidatos del Partido Socialista (PSOE) y del Partido Popular (PP).
Zapatero, que en una de sus primeras decisiones de Gobierno decidió retirar en abril de 2004 las tropas enviadas por Aznar a Irak, fue quien sacó el tema para acusar a los conservadores "de hacer uso del terrorismo con fines políticos" y de reprocharles su falta de apoyo en la lucha contra la organización terrorista Eta.
Irak, centro de disputa
"Hasta para justificar la guerra de Irak lo hicieron, porque EE.UU. nos iba a ayudar en la lucha contra Eta", dijo el líder socialista, quien recordó que retiró las tropas en cumplimiento de un compromiso electoral y destacó que, cuatro años después, "Irak se ha convertido en el campo de concentración del terrorismo internacional".
Rajoy contestó a Zapatero acusándole de falta de coherencia, asegurando que las tropas españolas enviadas a Irak en apoyo de la invasión estadounidense y británica contaban con apoyo de la ONU, y reprochando al jefe del Gobierno que no quiera hablar de Afganistán y Líbano, que "es donde están los soldados españoles".
El candidato del PP declaró que "después de la retirada de las tropas de Irak, usted aprobó una resolución en la ONU (…), en la que pedía a los Estados miembros y a las organizaciones internacionales que prestaran ayuda a las fuerzas" en Irak.
"Es usted quien la ha apoyado (la guerra de Irak)", concluyó el líder popular, a lo que Zapatero replicó: "esto sí que es una exclusiva mundial, que yo apoyaba la guerra de Irak (…). No sé quién le ha aconsejado que venga a discutir este tema".
El terrorismo islamista y los atentados del 11-M, que costaron la vida a 191 personas, también estuvieron presentes en el debate.
El candidato socialista se comprometió a aumentar en 500 policías las unidades dedicadas a combatir a las redes yihadistas y reivindicó el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado y de la Justicia, que concluyó con la sentencia del juicio del 11-M.
Negociaciones con Eta
El jefe del Gobierno negó haber negociado políticamente con Eta, asegurando que la prueba es que la banda terrorista rompió la tregua, y le preguntó al líder conservador "qué política antiterrorista prefiere: la de esta legislatura con 4 muertos o la anterior (la presidida por Aznar) con 238 muertos".
"No pensé yo que usted fuera a utilizar a los muertos", le interpeló Rajoy, quien no quiso adoptar ningún compromiso concreto en el tema antiterrorista e indicó: "yo no apoyaré a ningún Gobierno que quiera negociar políticamente con Eta".
Hay que derrotar a Eta. No se puede negociar", añadió el líder del PP, quien resaltó que Zapatero "mintió a los españoles".
"Me engañó primero a mi como jefe de la oposición, luego al Congreso de los Diputados y luego al conjunto de los ciudadanos", cuando tras el atentado en el aeropuerto de Madrid del 30 de diciembre de 2006, en el que murieron dos ecuatorianos "dijo que se había acabado cualquier negociación y siguió hablando con Eta".