La banda separatista vasca Eta, a la que las autoridades españolas adjudican la muerte de 829 personas en 40 años de guerra contra el Estado, anunció “un alto el fuego permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional como compromiso firme” para dar inicio a “un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada”
En un comunicado que fue difundido por los medios de prensa, Eta puso como condición para la tregua que se inicie un debate para llegar a un acuerdo en lo que considera puntos fundamentales: “El proceso democrático debe superar todo tipo de negación y vulneración de derechos y resolver las claves de la territorialidad y el derecho de autodeterminación, que son el núcleo del conflicto político".
El ministro del Interior de España, Alfredo Pérez, salió al paso de la publicación de la nota y desestimó el anuncio del movimiento separatista: “Hemos insistido una y otra vez en que el único comunicado que queremos leer es aquel en que Eta declare el fin y lo haga de manera irreversible y definitiva, y es evidente que hoy, una vez más (…) estamos ante una Eta con la misma arrogancia, con el mismo lenguaje". En la misma línea se mantuvo el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien afirmó que “el comunicado no sirve” y que no “se bajará la guardia”.
Cuatro meses atrás, Eta había enviado un video a la BBC en el que se comprometía a “no llevar acciones armadas ofensivas para poner un marcha un proceso democrático”, y en su momento recibió una respuesta similar a la entregada recientemente por Pérez Rubalcaba.
Marcelino Iglesias, secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), al que pertenece el presidente Rodríguez Zapatero, aseguró que el anuncio es una respuesta a la labor de las fuerzas de seguridad del Estado.