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El túnel de Gibraltar

España y Marruecos estarían dispuestos a iniciar la construcción del anhelado túnel entre los dos continentes.

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Desde hace más de dos décadas, España y Marruecos han soñado con un túnel que conecte las dos orillas del Estrecho de Gibraltar y convierta, al menos, artificialmente, a África y Europa en un solo territorio, agilice el tráfico de pasajeros y mercancías y permita el crecimiento económico a lado y lado del mar Mediterráneo.

En el año 2003, después de estudiar decenas de alternativas, los dos países creyeron hallar la mejor solución para el reto impuesto por la geografía marítima y terrestre: un doble túnel ferroviario de 38,7 kilómetros, con galería intermedia de servicios, de los cuales 27,7 correrían bajo el mar Mediterráneo. Un túnel con una boca-norte de salida en Punta Paloma, España, y la otra apuntando a Punta Malabata en Marruecos.

Estudios iniciales

Desde entonces, el gobierno del país ibérico y del país africano se comprometieron a invertir cerca de 10 millones de dólares en los estudios iniciales, que incluían la exploración del lecho marino y los sondeos geológicos, la parte más costosa de esta primera etapa. El periódico El País de España reveló recientemente imágenes de cómo luciría el impresionante túnel entre los dos continentes (ver infografía).

En la Fase 0 se construirá una galería central de unos cuatro metros de ancho, la Fase 1 sería para completar el Túnel oeste y la segunda Fase finalizaría con el Túnel este. La velocidad máxima en el túnel sería de 120 km/hora y en tan sólo 30 minutos un español podría tocar territorio africano. Algo que nunca imaginaron los grandes navegantes de la Edad Media.

Compromiso

España ya ha incluido el proyecto del túnel en su Plan de Infraestructuras 2005-2020, lo que representa una garantía para materializar el viejo propósito.

Cuando se ponga la piedra final en la obra se convertirá en la única con esas características en el mundo, pues un fragmento de su corredor permanecería sumergido a 400 metros del lecho marino y soportaría una presión de agua superior a las 500 toneladas por metro cuadrado.

Hasta ahora, los intentos más ambiciosos de conectar dos territorios por debajo del agua no habían alcanzado esas cifras. El Túnel Seikan es el túnel ferroviario más largo del mundo, mide 53 kilómetros y enlaza Honshu con Hokkaido en Japón, pero apenas está a 100 m bajo el fondo del mar. Los constructores tardaron 25 años en terminarlo.

De otro lado, el legendario túnel en el Canal de la Mancha, el Eurotúnel, tiene una longitud de 50 kilómetros, 39 de ellos submarinos, siendo el túnel submarino más largo del mundo. Pero apenas tiene 70 metros de profundidad bajo del fondo marino.

Pero la presión es apenas uno de los retos que deberán enfrentar los constructores de lado y lado del Estrecho. Las corrientes marinas son una amenaza para los navíos que transportarán materiales y desechos, además del diseño de sistemas novedosos para remover materiales del fondo marítimo.

Rentabilidad

Los expertos han dicho que la rentabilidad de este enorme esfuerzo económico dependerá del crecimiento demográfico del Magreb como se conoce a la región del Norte de África que comprende los países de Marruecos, Túnez y Argelia, aunque más modernamente se incluye también a Mauritania, Sahara Occidental y Libia.

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