El objetivo de Schaldemose es reunir un millón de firmas para presionar a los líderes europeos de cara a la designación de los nuevos presidentes del Consejo de la UE, de la Comisión Europea, de la Eurocámara y del Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común.
“Al menos uno de estos puestos debe ser ocupado por una mujer”, aseguró la parlamentaria en un comunicado.
En su opinión, ha llegado el momento de que las mujeres sean consideradas en “igualdad de condiciones” con los hombres para aspirar a los principales puestos en la UE.
Para Schaldemose, la elección de una mujer haría que la dirección de la Unión representase mucho mejor a sus ciudadanos e incrementaría “la legitimidad” de las instituciones.