Dos días después del ataque se conocen imágenes satelitales y continúa el rescate de damnificados en la población ucraniana de Jersón. Ucrania espera que se estabilice el nivel de agua en el río Dniéper tras la destrucción de la presa de Kajovka, que ha dejado inundadas decenas de casas y más de 10.000 hectáreas de tierra agrícola. Un desastre que las autoridades de Kiev creen que no repercutirá en su contraofensiva. Mientras tanto el gobierno ruso niega el ataque y culpa a las fuerzas ucranianas.