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La muerte de ‘El Padrino’ de Rusia

Aslán Usoyán, el capo mafioso más célebre del país, fue asesinado a la salida de un restaurante en Moscú: un francotirador le disparó desde el desván de un edificio.

16 de enero de 2013 - 02:28 p. m.
Las autorides acudieron al restaurante Karetny Dvor, donde Aslán Usoyán fue asesinado. / AFP
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A Aslán Usoyán lo llamaban ‘El abuelo’ por su experiencia y sus 78 años de edad. Como ‘Ded Hasán’ (Abuelo Hasán) lo conocían las autoridades rusas y como ‘El Padrino’ quienes comparaban su proceder con el Vito Corleone del escritor Mario Puzo. Era un capo emblemático de la Rusia postsoviética, lo fue hasta el miércoles, cuando un francotirador le disparó a la salida de un restaurante de Moscú y le quitó la vida.

Fue un asesinato cinematográfico, perpetrado por un profesional seguramente instruido en las Fuerzas Especiales. Esa es la principal hipótesis que hasta ahora han construido las autoridades: el francotirador disparó su rifle desde el desván de un edificio cercano al restaurante, en el centro de la capital, allí donde los investigadores hallaron municiones, una silla y un trozo de ropa.

‘Ded Hasán’ era kurdo, originario de Georgia, una tierra que durante los tiempos de la Unión Soviética fue fértil para el nacimiento de capos de la mafia. Él fue uno de ellos, desde los 19 años afrontó su primera condena relacionada con la delincuencia, pero a medida que fue creciendo fue volviéndose poderoso e invisible para las autoridades. Con el tiempo llegó a controlar los hilos de los ilícitos cometidos por clanes eslavos: narcotráfico, armas, minería ilegal, apuestas clandestinas.

La investigación continúa pero la expectativa es enorme por lo que pueda pasar con las mafias y cómo se acomodarán para reemplazar a Usoyán. Las autoridades consideran que la muerte se pudo haber ordenado por clanes rivales poderosos que tenían cuentas pendientes o sencillamente querían incrementar sus alcances. Al parecer, su intención de poner al frente de sus negocios a kurdos de su confianza no fue bien recibida por sus socios rusos.

Tras la muerte del ‘capo’, la prensa local comenzó a publicar la información que tenía sobre el caso, incluidos los rumores que decían que ‘Den Hasán’ estaba planeando su retiro y buscando un sucesor. «Era una figura muy prominente en el mundo criminal. Opino que con la muerte de Hasán concluirá el reparto de este negocio. Esto contribuirá a la estabilización de la situación. Cuanto menos bandidos, mejor para la sociedad», declaró Alexandr Mijailov, uno de los antiguos jefes de la agencia de lucha contra el narcotráfico de Rusia.

La prensa también destacó que Hasán había salido ileso de un intento de asesinato en 2010 aparentemente ordenado por el otro ‘pez gordo’ rival, Tariel Oniani –georgiano también- quien aún estando preso por sus delitos quiso tomar el control del negocio de las apuestas en Moscú. Aparentemente, Oniani habría sido responsable de la muerte de uno de los aliados más importantes de Usoyán, Viacheslav Ivankov.

‘Dan Hasan’ fue trasladado al hospital Botkínskaya luego de recibir el disparo. Su estado era de coma profundo al llegar, diez minutos después falleció.

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