Además de Ibarretxe, también son juzgados los dirigentes del Partido Socialista vasco Patxi López, candidato a la Presidencia regional en las elecciones del próximo 1 de marzo, y Rodolfo Ares.
Los tres están acusados de haber actuado como “cooperadores necesarios” de un delito de desobediencia a la sentencia judicial que ilegalizó Batasuna y que supuestamente cometieron cinco representantes de esa formación política independentista.
Batasuna fue ilegalizada en 2003 en virtud de la Ley de Partidos vigente en España y que permite la prohibición de las formaciones políticas que amparan o apoyan el terrorismo.
Al término de la primera jornada del juicio, el tribunal se retiró a deliberar sobre las cuestiones planteadas por las partes y dará conocer su decisión de seguir o no con la causa el próximo lunes.
Ibarretxe retiró su petición al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de que se suspendiera el juicio para que siga el proceso hasta el final y poder demostrar su inocencia y la del resto de imputados en esta causa penal, según dijo su abogado Mikel Casas.
La fiscal María Ángeles Montes y los abogados defensores del resto de imputados pidieron que no se celebre el juicio.
La defensa sostiene que Ibarretxe actuó de manera legítima con el objetivo de “dar un paso adelante en la búsqueda de la paz” e “hizo lo que tenía que hacer” como máximo responsable del País Vasco, ya que una resolución del Parlamento de esa comunidad autónoma le instaba a actuar para promover el diálogo encaminado a la normalización política.
La abogada de los miembros de la izquierda independentista juzgados, Jone Goirizelaia, se sumó a la petición de la fiscalía de una sentencia absolutoria inmediata para los imputados.
La acción popular, ejercida por el colectivo ciudadano denominado Foro Ermua, surgido tras el asesinato por Eta de un joven concejal del Partido Popular, Miguel Ángel Blanco, y la asociación Dignidad y Justicia, reclamó de nuevo penas que van desde los nueve meses hasta los cuatro años de prisión.
Su petición parte de la consideración de que en los encuentros que mantuvieron en el año 2006, durante el alto el fuego declarado entonces por Eta, las delegaciones de la izquierda independentista con Ibarretxe y con los líderes del Partido Socialista del País Vasco se desobedeció la sentencia que ilegalizó a Batasuna.
Ésta es la primera vez que un presidente regional vasco se sienta en el banquillo de los acusados.
El juicio se produce en plena precampaña electoral ya que el Gobierno regional vasco convocó las elecciones en esa comunidad autónoma para el próximo 1 de marzo.
Tanto Ibarretxe, actual presidente, como el socialista Patxi López, aspirante a ese puesto, son los principales contrincantes en esos comicios en los que las encuestas muestran una situación de gran igualdad entre sus formaciones políticas en la intención de voto de los electores vascos.
Los otros encausados son Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Rufino Etxebarria, Juan José Petrikorena y Olatz Dañobeitia. Los cuatro últimos llegaron al juicio escoltados por agentes de la Policía autonómica procedentes de diferentes prisiones donde están encarcelados por otros procesos.
En el país vasco surgió hace 40 años la organización terrorista Eta que busca por las armas la independencia de España y que en esas cuatro décadas asesinó a más de 850 personas.