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¿Qué está moviendo el voto italiano?

Una muerte en la que estuvo involucrado un migrante nigeriano desató hechos xenófobos en Italia. Los partidos políticos supieron leer el desespero italiano con la llegada masiva de migrantes y convirtieron el tema en una peligrosa arma electoral.

01 de marzo de 2018 - 10:00 p. m.
Expertos califican la actual campaña italiana para las elecciones del domingo como “la más fea de todas”. / AFP
Foto: AFP - MIGUEL MEDINA
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El pasado 3 de febrero, la migración se convirtió en el tema clave de las elecciones en Italia. Siempre ha sido un asunto preocupante, pero ese día monopolizó el debate electoral, a tal punto que las encuestas revelaron que quien no suba el tono sobre la llegada de migrantes tendrá la batalla perdida en las urnas.

Por eso, todos los partidos políticos decidieron convertir la migración en una peligrosa arma electoral que definirá la mayoría parlamentaria y, por supuesto, el nombre del próximo primer ministro.

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Todo se desbordó ese día, cuando Luca Traini, de 28 años, militante de extrema derecha y admirador de Hitler, decidió vengarse de los migrantes por el asesinato de una joven toxicómana que había escapado de un centro de rehabilitación en Corridonia, cerca de Macerata (noreste de Italia).

A Pamela Mastropietro, de 18 años, la encontraron descuartizada y uno de los cuchillos usados en el horroroso crimen fue hallado en la casa de un inmigrante nigeriano. Traini asumió el papel de vengador y, a bordo de su Alfa Romeo, disparó en contra de un grupo de africanos. Hirió a seis que no tenían nada que ver con los hechos, pero que, según él, “son culpables de todo lo que pasa en Italia”.

Lejos de rechazar los hechos, varios políticos decidieron capitalizarlos. El primero fue el xenófobo Matteo Salvini, de la Liga Norte, que llamó a defender la raza blanca y aseguró que “una inmigración fuera de control conduce al desencuentro social”.

Su socio electoral, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, inhabilitado para hacer política, pero adorado por buena parte de los italianos, en lugar de corregirlo habló de la expulsión de 600.000 supuestos inmigrantes ilegales de Italia. Y eso que los desembarcos masivos han bajado en los últimos meses, gracias a un acuerdo del gobierno italiano con el de Libia, de donde sale la mayoría de barcos cargados de inmigrantes.

Desde el 1º de enero de 2018 hasta el 26 de febrero desembarcaron en puertos italianos 5.247 inmigrantes, 41,64 % menos que en el mismo período de 2016 (8.981) y 60,96 % inferior a 2017 (13.439), de acuerdo con los datos del Ministerio del Interior.

Después del 3

Desde entonces se han multiplicado los incidentes violentos entre militantes antifascistas y de extrema derecha al margen de la campaña electoral en Italia. Un estudio del Observatorio Europeo sobre la Seguridad reveló que uno de cada dos italianos tiene miedo de los extranjeros. Y eso ha sido aprovechado por los políticos, que no pierden oportunidad para capitalizar el miedo. Según Amnistía Internacional, esta campaña italiana ha estado llena de “hostilidad, racismo y xenofobia”. La organización analizó la violencia de los mensajes políticos y concluyó que el 95 % de las declaraciones estereotipadas, discriminatorias o racistas provenían de la centro-derecha.

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El ex primer ministro Silvio Berlusconi, en coalición con la Liga Norte de Salvini y otras fuerzas de ultraderecha, tachó la situación de “bomba social” y avanzó su intención de repatriar 600.000 inmigrantes irregulares en caso de que su alianza gane, algo posible, pues los sondeos la dan a la cabeza, aunque sin mayoría.

Por su parte, el Movimiento 5 Estrellas (M5S), favorito en los sondeos, propone que los inmigrantes no tengan que llegar a Italia para solicitar asilo, sino que puedan hacerlo en las embajadas de sus países o en delegaciones de la Unión Europea (UE) en África, entre otras medidas.

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Su líder, Luigi di Maio, criticó el bombardeo a la Libia de Muamar Gadafi en 2011 y dijo que eso “derivó en el Estado fallido actual y el descontrol en sus costas”.

Tras el tiroteo contra los africanos, el líder socialdemócrata, el ex primer ministro Mateo Renzi, denunció que la derecha, vinculando el crimen de la joven con la inmigración, instrumentaliza el tema con fines políticos, y expresó su “orgullo” por haber salvado vidas en el Mediterráneo mientras Europa permanecía inmóvil, en respuesta a sus detractores, que lo acusan de favorecer la “invasión” de inmigrantes en Italia en sus mil días de gobierno, entre febrero de 2014 y diciembre de 2016.

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Lucha migratoria

Italia ha logrado frenar en los últimos meses la llegada de inmigrantes y refugiados a sus costas después de alcanzar criticados acuerdos con países como Libia, donde Italia adiestra a los guardacostas libios para combatir a los traficantes en el mar.

Además, 470 militares italianos llegarán próximamente a Níger para ayudar en la lucha contra los traficantes de seres humanos y controlar la inmigración hacia Europa.

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(Lea también: Polémica por candidato italiano que defiende «la raza blanca»)

Con esas campañas, las cifras han bajado. Un total de 5.247 inmigrantes y refugiados llegaron entre enero y febrero a Italia, una cifra que supone un 60,96 % menos que los 13.439 que llegaron en el mismo período de 2017, informó hoy el Ministerio del Interior en un comunicado.

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La página web de política Leggetoday asegura que se trata de la “peor campaña electoral de todos los tiempos”. Lo explica así: “No ha habido ningún debate electoral, los temas de debate se han vuelto la dicotomía entre antifascistas y fascistas. Ningún partido tendrá mayoría y todo, todo es un teatro”.

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