El año 2010 arrancó con dificultades para el primer ministro británico, Gordon Brown, quien no la tuvo fácil el año pasado con el Partido Laborista achacándole responsabilidades en la crisis económica y en la pérdida de importantes plazas electorales. A esto parece sumarse el pedido de dos ex ministros: Geoff Hoon y Patricia Hewitt, quienes públicamente propusieron que el Partido vote de forma secreta la posibilidad de que Brown sea candidato en los próximos comicios parlamentarios, programados para dentro de seis meses.
“Muchos colegas han manifestado su frustración por el modo en el que la cuestión (del liderazgo laborista) está afectando a nuestra labor política”, dijeron ambos políticos en una misiva dirigida al Parlamento.
Hoon y Hewitt fueron parte del gabinete de Brown. El primero como ministro de Defensa y la segunda como ministra de Salud. Su propuesta, sin embargo, es considerada opuesta a las mecánicas del partido y probablemente no fructifique ya que, según expertos, es tarde para buscar un reemplazo en la candidatura.
Durante los últimos meses, los Laboristas, que continúan con Brown la tarea iniciada por Tony Blair, han visto cómo su nivel de aceptación se reduce, hasta el punto que podrían perder la mayoría en el Parlamento y ser desbancados por los conservadores.