La decisión, hecha pública por el director de procesamientos públicos de la Fiscalía, Ken Macdonald, se produce después de que el jurado en el primer proceso concluyese el pasado lunes que no había pruebas de que los imputados estuviesen planeando un ataque de esas características.
La desarticulación de la trama en agosto del 2006 provocó el caos en los aeropuertos y la suspensión de más de mil vuelos en plena temporada de vacaciones, además de motivar la imposición en los aeropuertos de toda Europa de nuevas medidas de seguridad contra el terrorismo.