El paquete, que es una mezcla de efectivo a corto plazo para cumplir con necesidades presupuestales urgentes y asistencia a más largo plazo para la infraestructura de las finanzas, está condicionado a que el gobierno de Ucrania cumpla con un acuerdo de reformas económicas pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El anuncio pone de relieve la urgencia que enfrentan Estados Unidos y la UE, al tiempo que busca mantener la postura prooccidental de la administración en Kiev. Antes de que se revelara el paquete de la UE, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, William Hague, emitieron un comunicado conjunto luego de la reunión con Andriy Deshchytsia, que actuó como ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania. En él urgieron a Rusia a que iniciara conversaciones directas con el gobierno en Kiev e hicieron un llamado para que fueran enviados observadores internacionales a Ucrania, incluyendo a Crimea.
El martes, Kerry anunció US$1.000 millones en garantías de préstamo para Ucrania, y el FMI está considerando utilizar su “instrumento rápido de financiación” para entregar US$1.000 millones adicionales a Kiev en cuestión de semanas. La Comisión Europea también dijo que apoya la realización de una conferencia de donantes internacionales para reunir financiación adicional.
Al anunciar el paquete de ayuda, José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, dijo que los eventos de los últimos días “nos sacudieron a todos y nos recordaron que los principios que valoramos, como la paz, no pueden darse por sentados”.
El paquete de la UE incluye 1.600 millones de euros en préstamos, así como 1.400 millones en ayudas, de los cuales 600 millones estarán disponibles para ser desembolsados durante los próximos dos años.
Buena parte del resto de la asistencia es para proyectos de inversión a más largo plazo, incluyendo 3.000 millones de euros en financiación por parte del Banco de Inversión Europeo, que se distribuirán durante 2016. Además habrá 5.000 millones de euros por parte del Banco Europeo para reconstrucción y desarrollo, donde la UE es un accionista mayoritario. Otros 250 millones provendrán del “mecanismo de desarrollo para vecinos”, que puede utilizarse para apoyar préstamos de hasta 3.500 millones.
Se espera que la mayoría de la ayuda intermedia provenga de un programa a gran escala del FMI. Un equipo de este banco llegó a Kiev el lunes para realizar una “evaluación de necesidades” y determinar el tamaño y el alcance del paquete.