El 45 por ciento de los rusos valora positivamente el papel del dictador soviético Iósif Stalin en la historia del país, según los resultados difundidos el jueves de una encuesta realizada por el Centro Levada.
Aunque el porcentaje de encuestados que tienen una opinión positiva del papel de Stalin en la historia de la Unión Soviética es muy elevado, el sondeo efectuado a comienzos de mes muestra que ha declinado en comparación con una encuesta del año pasado, cuando fue del 51 por ciento.
El 35 por ciento de los participantes en la consulta mantuvieron que Stalin fue nefasto para el país, mientras que el porcentaje de encuestados que no tiene opinión sobre el rol del dictador en la historia del país aumento del 18 al 20 por ciento.
Según los resultados del sondeo, reproducidos por la agencia Interfax, el 32 por ciento considera que Rusia se ha recobrado del estalinismo, mientras que otro 30 por ciento opina que el país sólo está en proceso de liberarse de esa herencia.
Para el 12 por ciento, superar las consecuencias del estalinismo es algo imposible, mientras que el 11 por ciento considera que no hay ninguna necesidad de ello, porque “Stalin hizo muchas cosas buenas”, y el 15 por ciento no supo qué contestar.
La encuesta fue difundida al día siguiente de que el grupo de trabajo sobre la memoria histórica adjunto al Consejo Presidencial para los Derechos Humanos presentara un proyecto de un plan para la “desestalinización” de Rusia.
El documento señala que no podrán trabajar en la administración pública las personas que nieguen los crímenes del régimen totalitario en la Unión Soviética; plantea la necesidad de resolver sobre el entierro del cadáver embalsamado de Vladímir Ilich Ulianov “Lenin”, el fundador del Estado Soviético, y propone una revisión del calendario festivo.
El jefe del Consejo Presidencial para los Derechos Humanos, Mijaíl Fedótov, declaró el jueves que la toma de decisión sobre el entierro de Lenin puede ser aplazada, pero se pronunció a favor de que su mausoleo, el de la plaza Roja, sea convertido en un museo común y corriente.
“En nuestro proyecto se afirma que hay que tomar una decisión sobre el entierro de Lenin. No insistimos en que hay una sola decisión y que hay que adoptarla de inmediato. Para mí, una opción interesante sería convertir el mausoleo en museo”, dijo Fedótov.