Mientras alrededor del mundo crece la oposición a los juegos pirotécnicos por razones ambientales y los tradicionales shows de fin de año son cancelados para evitar las aglomeraciones, algunos se plantean si los drones son la solución.
Como lo recuerda un artículo de The Guardian, eventos como la inauguración de los Olímpicos de Tokio este año han dado muestras de lo llamativos que pueden ser los espectáculos luminosos con este tipo de dispositivos, silenciosos y aparentemente más amigables con el medioambiente.
Ollie Howitt, coordinadora creativa de la firma SkyMagic, resaltó para el medio británico que los drones, cuya demanda, dice, ha aumentado durante la pandemia, tienen ventajas como ofrecer vuelos de mayor densidad y duración.
Desde la industria de estos dispositivos los presentan como una alternativa ante la creciente oposición a los fuegos artificiales, que por sus detonaciones perturban a las mascotas, como perros y gatos, y a las aves.
Howitt resaltó que los drones no generan “emisiones ni residuos, son reutilizables”.
Sin embargo, un portavoz de la asociación británica de fuegos artificiales dijo al mismo medio que los drones no son ideales: la demanda de energía y el uso de baterías de litio son algunos de los puntos en contra que menciona. Por otro lado, una organización defensora de animales señaló que los drones también impactan a los animales, asustando a caballos y el ganado y colisionando con las aves.
Finalmente, hay quienes señalan que el sonido de la pirotecnia forma parte de la experiencia que no podrían del todo reemplazar los drones.
Prohibiciones y cancelaciones
Icónicos shows de pirotecnia para el fin de año han sido cancelados o al menos reducidos. Tal es el caso de la muestra de fuegos artificiales de Año Nuevo en París, que no se llevará a cabo.
Otros shows, como el tradicional en el puerto de Sídney, si bien no han sido cancelados, sí han reducido su aforo.
Uno de los casos más estrictos es, quizá, el de Alemania, en donde ha sido prohibida la venta de pólvora, en un intento por desincentivar las aglomeraciones durante las festividades y evitar lesiones y quemaduras que congestionen aun más los servicios de salud.
La prohibición, como cuenta The Guardian, ha ocasionado una afluencia particular de alemanes hacia la frontera con Polonia, en donde acceden a los fuegos artificiales.
La industria alemana de la pirotecnia ha anunciado acciones legales frente a la permisividad del ingreso de estos productos al país, el mayor mercado en Europa para este tipo de bienes. El transporte particular de estos artículos explosivos, además, representa un riesgo para las personas.
Los productores, además, ven la prohibición como una “excusa para llevar a la industria a la bancarrota”, según el medio británico, en un contexto de creciente presión en contra de la pirotécnica, que ha aumentado durante la pandemia.
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