La Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular de Colombia envió a este diario la siguiente comunicación como respuesta a las declaraciones de Roberto Vélez, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, para la columna Torre de Tokio, titulada “Lotería diplomática” y que se refirió a la tradición de los cafeteros como funcionarios diplomáticos en Japón.
En ella critican al empresario por “afirmaciones tendenciosas y equivocadas” que, según ellos, “apuntan a perpetuar la conocida anomalía de realizar nombramientos diplomáticos por amiguismo y parentesco antes que, por mérito, situación perniciosa que afecta de manera crónica al servicio exterior colombiano”. Por lo tanto, le piden “reconocer la importancia de la profesionalización en el servicio exterior”.
Bogotá, D.C., 11 de abril de 2022
Señores
El Espectador Sección Mundo Ciudad
ASUNTO: Réplica de UNIDIPLO – Artículo El Espectador
Estimados señores:
Reciban un cordial saludo.
Como organización que representa los intereses de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia y defiende el principio constitucional del mérito en el servicio exterior colombiano, desde UNIDIPLO queremos referirnos a las afirmaciones realizadas por el señor Roberto Vélez, director de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, en la entrevista concedida al periodista Gonzalo Robledo e incluida en su columna “Torre de Tokio” de 10 de abril de 2022, denominada acertadamente “lotería diplomática”:
https://www.elespectador.com/mundo/torre-de-tokio-loteria-diplomatica/
Manifiesta el señor Vélez que la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia “le ha ahorrado a Colombia un montón de plata” al colocar habitualmente a sus directores de la oficina en Japón o a sus parientes, como embajadores de Colombia ante ese Estado, ya que evita el envío de funcionarios de Carrera que tienen que empezar desde cero.
En primer lugar, desconoce el director de dicha Federación Nacional que los diplomáticos de Carrera no empezamos desde cero, sino que nos formamos durante más de veinticinco años, en el caso de los embajadores, para representar a Colombia en cualquier país del mundo donde sean requeridos nuestros servicios como funcionarios de Estado.
Las relaciones diplomáticas de un país no son actividades improvisadas, ni deben ser ejercidas por personas sin capacitación que participen en una lotería.
Los diplomáticos colombianos de Carrera somos profesionales plenamente capacitados y expertos en relaciones internacionales y otras áreas multidisciplinarias, con dominio de dos o más idiomas, siendo los más idóneos para ser designados como embajadores de Colombia tanto en Japón, como en cualquier Estado de Asia, Europa, del Medio Oriente, América, África, o de Oceanía.
Constituye una falacia, en este caso apelando a la historia personal y que carece de fundamento fáctico, afirmar que por el solo hecho de que una persona labore en el primer piso de la Embajada de Colombia en Japón, realizando labores comerciales, “con solo subir dos pisos” se encuentra automáticamente más capacitada que un funcionario diplomático de Carrera para ejercer la representación diplomática de Colombia ante ese país.
Este tipo de afirmaciones no solo son tendenciosas y equivocadas, sino que apuntan a perpetuar la conocida anomalía de realizar nombramientos diplomáticos por amiguismo y parentesco antes que, por mérito, situación perniciosa que afecta de manera crónica al servicio exterior colombiano, e impide la realización del pleno potencial que pueden ofrecer para Colombia las relaciones bilaterales con países tan importantes como Japón.
Si bien es necesaria la integración de habilidades y conocimientos técnicos y sobre materias específicas, que apoyen y complementen la labor de las representaciones diplomáticas de Colombia en el exterior, la capacidad para el ejercicio e implementación de la política exterior colombiana no se adquiere por la mera residencia de una persona o contacto de cualquier tipo en el Estado receptor, sino que necesita de la formación especializada y continua que asumimos los profesionales de la Carrera Diplomática y Consular, como vocación y durante toda nuestra vida profesional, al servicio de Colombia y de los connacionales en el exterior.
Reconocer el principio del mérito consagrado en la Constitución Política y la importancia de la profesionalización en el servicio exterior es lo que espera el país de sus dirigentes y líderes, sobre todo de quienes ostentan posiciones directivas en entidades tan vitales como la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Atentamente,
JUNTA DIRECTIVA
UNIÓN DE FUNCIONARIOS DE CARRERA DIPLOMÁTICA Y CONSULAR