El portavoz del Gobierno libio, Moussa Ibrahim, anunció hoy que al menos 1.667 personas han muerto desde el comienzo de la ofensiva de los rebeldes sobre Trípoli, la noche del sábado.
En una conferencia de prensa desde la capital libia difundida en directo por Al Jazeera, Moussa afirmó que la situación es «dramática» y que los hospitales están desbordados, antes de lanzar un último llamamiento al diálogo.