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A la sombra de Humala

El creciente protagonismo político y poder de Nadine Heredia desencadenó una crisis política. El Congreso pide que se limite su participación en el Ejecutivo.

17 de marzo de 2014 - 10:39 p. m.
Detrás de las decisiones del presidente del Perú, Ollanta Humala, estaría su esposa, Nadine Heredia. / EFE
Foto: EFE - Marcelo Hernandez
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La incertidumbre política se cierne sobre el gobierno del presidente de Perú, Ollanta Humala. Y, según medios de comunicación de ese país, la crisis tiene nombre propio: Nadine Heredia, la primera dama, a quien se le atribuye un rol muy activo en las decisiones de gobierno. Luego de la caída de César Villanueva, el cuarto primer ministro de Humala en dos años y medio de gobierno, la oposición enfiló baterías contra Heredia. La acusan de haber sido quien provocó la salida de Villanueva, además de haber reclutado a los nuevos miembros del equipo de gobierno. De hecho, lo llaman “el gabinete Heredia”.

Justamente es ese quinto gabinete el que estuvo a punto de dejar en el limbo político al gobierno de Humala. Como manda la Constitución, el Gobierno pidió el voto de confianza para el nuevo equipo, sin embargo, los congresistas se negaron a votarlo en tres oportunidades si no se garantizaba que Heredia sólo cumplirá labores que competen a su cargo. En los últimos meses, la primera dama ha realizado funciones del presidente del Consejo de Ministros, entre otros actos propios del jefe de Estado.

El viernes pasado, en una decisión inédita, el parlamento votó por la abstención, luego de que el primer ministro, René Cornejo, no diera durante el debate garantías sobre el cese de la influencia de Nadine Heredia en las decisiones del Ejecutivo. Finalmente ayer el Congreso dio su voto de confianza, previo debate de una hora en el que el nombre de la Primera Dama surgió varias veces.

“Creo que ella es la presidenta. Tenemos una presidenta de facto, lo dejó demostrado sacando y poniendo ministros a su antojo”, señaló el analista político Ricardo Vásquez Kunze al diario El Comercio. Héctor Becerril, congresista del fujimorismo, pidió que el presidente fuera removido del cargo “por incapacidad moral”: “Un presidente no puede permitir que su esposa gobierne”.

Pero Humala no está dispuesto a ceder y defiende la gestión de su esposa. “Lo que estamos viendo hoy en día es una campaña abusiva, grosera, que se viene haciendo contra Nadine Heredia al tratar de circunscribirla solamente al ámbito de lo que es un título honorífico de primera dama, que es circunstancial, y no darle el peso de su trabajo como presidenta del Partido Nacionalista Peruano (PNP)”, declaró el presidente.

Una encuesta de Ipsos Perú publicada por el diario El Comercio reveló que el 69% de los encuestados prefiere que el jefe de Estado gobierne solo, sin su esposa, y el 66% considera que el rol que cumple Heredia es negativo para Humala. Óscar Valdés, quien fuera el segundo presidente del Consejo de Ministros, aseguró que mientras estuvo en ese cargo la influencia de Heredia en el Gobierno no era tan marcada como ahora. Salomón Lerner Ghitis, el primer Primer Ministro del Gobierno, dijo que la influencia de la primera dama “es cada vez mayor y actualmente cogobierna con su marido”.

Analistas señalan que detrás de este debate está la posibilidad de que Heredia, quien es más popular que su marido, sea la candidata presidencial del oficialismo para 2016. Algo que la ley prohíbe. La apuesta es que la primera dama siga cosechando el fervor de los peruanos para allanar el camino a las urnas. Finalmente, la mayoría de peruanos ven lo que sucede en el palacio de gobierno como una copia de lo que pasa en sus propias casas: “Allá, como en casi todos los hogares peruanos, la que manda es la señora”, dicen.

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