La aportación de trigo paquistaní tendrá lugar “como un gesto especial para el hermano y vecino Afganistán, que se enfrenta a problemas de reservas”, según un comunicado difundido por la Oficina del Primer Ministro paquistaní.
Según la nota, el jefe de Gobierno paquistaní, Yusuf Razá Guilani, comunicó esta decisión al presidente afgano, Hamid Karzai, en una conversación telefónica.
Guilani, que se reunió con Karzai el pasado fin de semana con motivo del Foro Económico Internacional Davos que se celebró en Egipto, le expresó su confianza en que “las relaciones entre ambos países continúen haciéndose más fuertes” , según la nota.
Esta ayuda del Gobierno paquistaní llega en un momento en el que el país también atraviesa una aguda escasez de trigo y una crisis alimentaria, motivada especialmente por la alta tendencia inflacionista de los productos alimentarios.
El Ejecutivo autorizó hace diez días la importación de 2,5 millones de toneladas del grano para afrontar el déficit.
El Programa Mundial de Alimentación de la ONU (PMA) presentó un informe en marzo en el que señalaba que cerca de la mitad de la población de Pakistán no puede afrontar los altos precios de los alimentos, en especial del trigo, que se ha convertido incluso en un producto de contrabando.
Guilani ordenó recientemente a los gobiernos provinciales y las fuerzas de seguridad que tomen medidas para impedir el contrabando y la acumulación de trigo en Pakistán.