El aumento del poder del Estado Islámico permite pensar que, dentro de poco y si no existe mayor resistencia, el califato anunciado por ese grupo (con centro, hasta ahora, en Raqqa, Siria) será realidad.
Con la caída de Palmira (Siria) y los planes de atacar Bagdad, el Estado Islámico aumenta la extensión de su territorio hasta el punto de tomar la mitad de Siria y un tercio de Irak.
El aumento del poder del Estado Islámico permite pensar que, dentro de poco y si no existe mayor resistencia, el califato anunciado por ese grupo (con centro, hasta ahora, en Raqqa, Siria) será realidad.