La explosión, ocurrida durante el primer día del Ramadán, el mes de ayuno musulmán, se produjo a primeras horas de la mañana en un autocar aparcado en la terminal de Digos, localidad de la provincia de Davao del Sur.
El jefe de la comisaría provincial de Policía, Andrés Caro, señaló que ningún grupo se había responsabilizado del ataque, muy similar a otros ocurridos a lo largo de este año y que se sospecha están relacionados con ajustes de cuentas entre empresas del transporte público.
“La explosión fue tan fuerte que decapitó a una de las víctimas” explicó a la prensa el comandante Armand Rico, portavoz de la comandancia militar de Davao del Sur.
El autocar era propiedad de la compañía local Metro Shuttle, que ya el mes pasado fue blanco de un ataque similar en el que perdieron la vida tres personas.
También este nuevo ataque se produce en medio de los esporádicos enfrentamientos que libran el Ejército gubernamental y grupos de rebeldes del Frente Moro de Liberación Islámica en zonas de Mindanao.