Las fuerzas sirias mataron a siete personas este viernes en varias ciudades del país, en una nueva jornada de manifestaciones contra el régimen del presidente Bashar al Asad, informaron activistas.
Un hombre murió cuando intentaba escapar de una ola de arrestos en Saqba, un suburbio de Damasco, mientras que en la localidad de Sheijun, en la provincia de Idleb (noroeste), una mujer pereció por disparos durante una operación de las fuerzas de seguridad, dijo el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.
En la ciudad de Homs (centro), un hombre falleció por los disparos de un francotirador que estaba escondido detrás de una mezquita, mientras dos civiles murieron en Duma, un suburbio de Damasco, cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego para dispersar a los manifestantes, agregó el OSDH.
En Hama (centro), un activista afirmó que un hombre murió y otros tres civiles resultaron heridos cuando el ejército disparó para disuadir a los manifestantes que se estaban reuniendo tras el rezo del mediodía.
En Deir Ezzor (este) un civil murió, según otro activista, que no ofreció más información.
Por su parte, la televisión pública siria anunció «la muerte de dos agentes de seguridad por los disparos de hombres armados en Duma».