El Fiscal General estadounidense, Jeff Sessions, dio su testimonio juramentado ante una Comité de inteligencia del Senado estadounidense. La audiencia, que podría haberse hecho a puerta cerrada, estuvo abierta al público y fue transmitida vía streaming en un claro intento de bajarle el tono a las crecientes acusaciones de que Rusia le metió la mano a la campaña presidencial que llevó a Trump a la Casa Blanca.
A comienzos de enero, la inteligencia estadounidense publicó un informe con el que confirmaba que el presidente ruso Vladimir Putin había ordenado intervenir en el proceso electoral en estados unidos. Según lo reportado por las autoridades estadounidenses, detrás de la filtración de comunicaciones privadas de los miembros de la campaña de Hilary Clinton, estaba el gobierno ruso y una clara intención de favorecer la candidatura de Trump.
A raíz de esa denuncia, los encuentros entre funcionarios rusos y las personas cercanas a Trump y su campaña han estado bajo la lupa.
Jeff Seasons se volvió una pieza clave de la investigación cuando el Washington Post dio a concer que el ahora fiscal tuvo al menos dos reuniones con el embajador ruso Segey Kislyak en octubre del año pasado. Al ser nombrado Fiscal General Sessions habría tenido que reportar todos los encuentros que tuvo con oficiales de gobiernos extranjeros antes de asumir el cargo y, sin embargo, sus encuentros con Kislyak no fueron notificados.
En su declaración juramentada ante el Congreso, Sessions negó haber estado en contacto con cualquier oficial ruso: “Yo fui su colega durante estos 20 años y cualquier sugerencia de que participé en alguna conspiración o que yo estaba al tanto de algún complot con el gobierno ruso hiere a este país, al que he servido con honor por 35 años […] es una mentira horrible y detestable” dijo Sessions que se negó a hablar sobre sus conversaciones con el presidente Trump y tuvo volvió a negar que habría tenido un tercer encuentro con el embajador Kislyak en el mes de abril en el hotel Mayflower de Washington.
Aunque a simple vista las declaraciones de Sessions pueden haber dejado más preguntas que respuestas, los trinos de Trump a lo largo del día dan pistas sobre interpretación que el mandatario podría tratar de imponer frente a los hechos referentes a la investigación.