El jueves 22 de mayo el alpinista y científico estadounidense John All, quien recolectaba información sobre la contaminación de los glaciares en el Monte Himlung, situado en el centro de Nepal (en el Himalaya), cayó en una grieta de hielo de 22 metros de profundidad. El hombre se salvó de morir congelado tras reportar desde su perfil de Facebook que estaba herido y necesitaba ayuda.
Junto a la frase “No ha llegado el helicóptero, así que voy a tratar de sobrevivir esta noche. Me arrastraré hasta la tienda. A menos que me desangre, sobreviviré…«, el investigador medioambientalista en la Universidad de Western Kentucky colgó en la red un impactante video que grabó segundos después de caer, mientras intentaba sostenerse en una pequeña base de hielo.
Seis horas después de lanzar la alerta, con heridas en el rostro, un brazo roto y varias costillas fracturadas, el científico logró salir por su cuenta del orificio utilizando una piqueta de montañismo y se desplazó hasta la carpa donde se estaba albergando para enviar más mensajes de socorro y esperar el rescate.
Afortunadamente su celular tenía cobertura y las autoridades de Nepal pudieron localizar a la mañana siguiente al alpinista quien fue trasladado en un helicóptero hasta el hospital de Katmandú, la capital de Nepal.