Desconocidos atacaron a balazos la noche del sábado en la ciudad mexicana de Torreón (noroeste) a los agentes encargados de la seguridad del equipo de fútbol Jaguares, desplazado a esa localidad para enfrentarse al local Santos, informó el domingo la policía local.
«Este sábado, alrededor de las 20H10 horas (locales, 01H10 GMT del domingo) fue el ataque en contra de los elementos que resguardaban el hotel» en el que se hospedaban los jugadores de Jaguares, equipo del estado de Tuxtla Gutiérrez (sureste), dijo la Policía de Torreón en un comunicado.
Simultáneamente, agregó el documento, tuvo lugar otra agresión armada contra patrullas policiales en otro punto de la ciudad. Entre los dos ataques el saldo fue de un agente muerto y tres heridos.
«Fue un vehículo negro el que atacó a los elementos de Seguridad Pública Municipal de Torreón, quienes se encontraban fuera del hotel. Por lo sorpresivo de la acción (los agentes) no tuvieron oportunidad de responder a la agresión», explicó a la AFP un portavoz de la comandancia operativa de la Policía Estatal en Coahuila, estado en el que se encuentra Torreón.
Tras el ataque, las corporaciones policiales local, estatal y federal se reunieron para coordinar acciones encaminadas a reforzar la seguridad en torno al partido entre Santos y Jaguares, correspondiente a la vuelta de los cuartos de final del Clausura-2012 mexicano.
El director general de la Policía de Torreón, Adelaido Flores, aseguró en un boletín que para ese juego «se contará con 420 elementos de la policía municipal, así como el apoyo de militares, federales y policías estatales, superando 1.000 agentes para brindar seguridad dentro y fuera del encuentro».
El estadio en el que juega de local el equipo de Torreón, el Territorio Santos Modelo, vivió el 20 de agosto del año pasado escenas de pánico cuando en sus cercanías se produjo un tiroteo entre policías y presuntos criminales.
El 4 de septiembre siguiente, seis personas, entre ellas tres policías, murieron cuando un grupo de pistoleros atacó una patrulla en la misma zona.
México sufre una ola de violencia generada por los cárteles del narcotráfico que ha dejado desde diciembre de 2006 más de 50.000 muertes por choques entre organizaciones criminales rivales, operativos del ejército y la policía y asesinatos de civiles sin relación con la delincuencia.